LA ADOLESCENCIA, UNA ETAPA DE CAMBIO Y TRANSFORMACIÓN
El presente trabajo busca dar una mirada general a los aspectos que rodean a una de las etapas de desarrollo más cruciales en la vida del ser humano. Es la adolescencia, que muchas veces es asumida como algo pasajero, como un momento de rebeldía y descontrol, sin embargo, existe una complejidad mucho más profunda que implica procesos biológicos que inducen cambios físicos y a su vez psicológicos y emocionales, que permiten la construcción de una identidad y personalidad en la transformación del niño en adolescente y el inicio de su paso a la adultez.
La adolescencia es una etapa en la cual el niño se dispone a dejar de serlo, el inicio de dicha etapa se da a partir de los diez años aproximadamente hasta los 16 años de edad (Dolto, 2004). Dicha transición resulta ser compleja y marca un periodo lleno de cambios a nivel físico y mental que generan conflictos respecto a lo que se piensa, lo que se siente y el actuar del adolescente, en este sentido esta etapa resulta ser tortuosa para el niño dado que marca el paso al mundo de la adultez, pero también es el desprendimiento de la infancia.
Es por ello, que está etapa tiende a subestimarse y no se le presta atención a qué es lo que realmente ocurre en dicho proceso de cambio, que según (Dolto, 2004). Se presenta más como una etapa de mutación, en la cual es importante que las personas secundarias se encuentren acompañando dicho proceso, ya que el adolescente experimenta emociones y estados de ánimo variables como ansiedad, tristeza, depresión euforia.
Como lo plantea (Coleman & Hendry, 2003) “durante el periodo de la adolescencia se siente una presión interior y social en el sentido de tener que alcanzar la madurez y convertirte cuanto antes en adulto”. Lo anterior expresa que la adolescencia no sólo es un proceso interior que surge en el joven, sino que además dichos cambios emergentes son notados por las personas que son cercanas al adolescente, como lo es la familia, los amigos, y la sociedad en general, influyen de manera directa en el rol que desempeñará el adolescente que en este caso es el de asumir la adultez que implica asumir responsabilidades pero también tener libertades. Es decir que esta etapa se caracteriza en parte por la inclinación del joven hacia la independencia.
En la búsqueda de dicha independencia los padres suelen pensar que sus hijos aún no están preparados para asumir ciertas responsabilidades, ya que se mantienen las ideas de que aún son niños y por lo tanto resulta riesgoso dejar que asuman por completo su vida.
En este sentido empiezan a haber conflictos respecto a actividades cotidianas como la hora de llegada a la casa, salidas con amigos, el tipo de ropa que usan y accesorios, el consumo de alcohol y sustancias, el rendimiento escolar, realizar quehaceres en la casa entre otros (Codes, 2007). Dichos conflictos causan malestar en el adolescente ya que siente que las formas de expresión que busca son juzgadas y señaladas como algo malo que no se ajusta a lo que esperan los padres.
Sumado a eso se encuentra el desarrollo físico e inicio de la vida sexual, (Dolto, 2004) lo asume como una forma de escape en la cual no hay una actividad sexual real sino que más bien es imaginativa y está guiada a la fantasía. El desarrollo de la sexualidad en el adolescente se manifiesta a partir del inicio de la pubertad y continua tres o cuatro años después del inicio de dicha etapa, este no solo implica cambios a nivel biológico, también influye en el desarrollo y maduración del mundo emocional del adolescente.(Coleman & Hendry, 2003).
Lo anterior explica y resalta la importancia del desarrollo de la sexualidad en el adolescente, sin embargo resulta ser un proceso conflictivo ya que se experimenta una marcada sensibilidad emocional respecto a las sensaciones que experimenta y las respuestas fiscas asociadas a dichos cambios, en este sentido muchas veces el adolescente da inicio precoz a su vida sexual, llevado por el impulso de sentir y experimentar nuevas sensaciones, sin embargo esto puede terminar en embarazos no deseados, o el contagio de enfermedades de transmisión sexual, ya que muchas veces no se da la adecuada orientación al adolescente respecto a estos temas, con los cuales de algún modo fantasea pero de la misma manera busca tener claridad sobre los mismos. A lo cual los padres no siempre reaccionan de forma adecuada, ya sea por pautas de crianza o creencias culturales, se termina por crear un tabú frente a estos temas y pareciera que los padres no quieren hacerse cargo de resolver las dudas de los jóvenes respecto a estos temas.
Como lo plantea (Parolari, 1995) “algunos padres prefieren que todo transcurra por sí solo, eso es muy cómodo para ellos, pero no es aconsejable ya que el hijo puede adquirir informaciones incorrectas ya cuando los padres se dan cuenta el adolescente ya está en graves problemas”. A esto se suma la influencia de los medios de comunicación y el uso de las nuevas tecnologías que son de fácil acceso para el adolescente y le permiten establecer nuevas relaciones con pares y acceder a información que muchas veces necesita ser clarificada por personas que brinden una guía adecuada respecto a temas de sexualidad ya sean los padres o los maestros. Como se encontró en el estudio realizado por (Díaz Curbelo, Aliño Santiago, Velasco Boza, Rodríguez Cárdenas, & Rodríguez Tahuile, 2008) “Los y las adolescentes, no pueden acercarse a los servicios que brindan información o directamente métodos como el DIU o preservativos, porque no saben vincularse con los servicios que puede haber en las zonas donde viven”. Muchas veces los adolescentes no conocen que existen lugares donde pueden recibir asesorías acerca de los temas relacionados con la sexualidad y la prevención de enfermedades de transmisión sexual. Esto implica que no tengan ideas claras acerca de lo que significa asumir la sexualidad de manera responsable y con un sentido propio de la valoración de sí mismo y de su corporalidad.
Esto tiene una influencia directa en la construcción de la identidad del adolescente, ya que cuando recibe mucha información y no le es clara termina por experimentar de otras maneras respecto a su sexualidad, es allí donde se inicia una etapa en la que el adolescente puede manifestar un gusto por ambos sexos, hasta incluso puede establecer relaciones afectivas con pares del mismo sexo. Esto influye en la construcción de su autoconcepto. (Coleman & Hendry, 2003).
En este sentido se tiende a cuestionar y señalar de forma negativa las practicas que realizan los adolescentes ya que al estar en una etapa exploratoria asumen actitudes que causan confusión en la familia y poca aceptación, sobre todo por parte de los padres, quienes se muestran resistentes a dichas actitudes y en ocasiones se atemorizan respecto a los comportamientos de los muchachos, ya que asumen que son homosexuales y esto puede tener repercusiones negativas en la manera como asumen una etapa que en el joven puede ser exploratoria. Dichos señalamientos causan conflictos y sentimientos de culpabilidad en el adolescente.
Lo expuesto anteriormente está relacionado con la construcción de la identidad, que a su vez implica una interacción con la realidad, en el momento en que el joven es capaz de planear su acción en dado contexto, ocupa un rol y además es nombrado por los otros, lo cual le da una identidad, que él mismo asume y le imprime un estilo propio. Dicha interacción permite una construcción interior y una social que se elabora a partir de la cultura y los discursos, en los cuales se desarrolla un lenguaje propio entre los adolescentes, la construcción de dichas identidades muestran que se oponen a los valores modernos como la razón, el progreso, la ciencia, por el contrario los adolescentes en la actualidad los adolescentes viven de la emoción, el grupo, la familia, los amigos, (Pérez, 2015).
En este sentido, se entiende que la adolescencia está marcada por una serie de factores internos, como lo es el desarrollo de una nueva corporalidad, la construcción de pensamientos, que a su vez está implicada con factores externos como la cultura, la sociedad, la familia y los amigos. De este modo se puede entender que está etapa no es un proceso trágico y difícil en la vida del individuo, por el contrario es un indicador de cambio y adaptación que es determinante en el desarrollo del niño y debe ser valorado como tal, ya que es necesario que los padres entiendan como se da dicho proceso para que así acompañen a sus hijos de manera adecuada y contribuyan a la buena formación y construcción del adolescente.
REFERENCIAS
Codes, J. G. (2007). Educar en la adolescencia: Ediciones Paraninfo. S.A.
Coleman, J. C., & Hendry, L. B. (2003). Psicología de la adolescencia: Morata.
Dolto, F. (2004). La causa de los adolescentes: Paidós.
Díaz Curbelo, A., Aliño Santiago, M., Velasco Boza, A., Rodríguez Cárdenas, A., & Rodríguez Tahuile, V. (2008). Sexualidad y reproducción en adolescentes. Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología, 34, 0-0.
Parolari, F. (1995). PSICOLOGÍA DE LA ADOLESCENCIA: Editorial San Pablo.
Pérez, A. V. (2015). Lenguaje e identidad en los adolescentes de hoy. El Ágora USB, 7(1), 85-107.
el siguiente ensayo se presenta como una forma de abordar el tema de la adolescencia de forma general, con el fin de dar una mirada respecto a esta etapa que es crucial en el desarrollo humano.